Yo evalué según mis ideales e intentando dejar atrás un corazón destrozado por la idea de pensar que sería la responsable de darle buena o mala nota a un compañero. ¿Cómo podría ponerle un 6 a alguien cuando yo mismo he visto el mío? ¿Sería justo luego obtener yo, por ejemplo un 7, habiéndolo tenido peor?
En fin, resumiendo: hoy hicimos grupos de 5 personas y evaluamos 5 trabajos (en nuestro caso nos dieron 4). Las notas son anónimas, y mejor. Honestamente, yo no maldeciré a toda la clase por aprobarme (obviamente si me aprueban me callo aún más) o suspenderme (que si fuera el caso, por algo sería ¿no?), pero es un gran mal sabor de boca quizás pensar que esa "nota" te la han puesto tus compañeros. Tu con un profesor estás medio año como en este caso o un año, o dos a lo sumo. Sin embargo, tus compañeros son algo que tendrás que "soportar" sea en el buen sentido o en el malo, durante cuatro años, por lo que es mejor no provocar malos rollos entre nosotros y mucho menos por estas cosas.
Después, inventamos un juego de mesa. En nuestro caso, nuestro grupo se conformó por María Pi, Alberto, Alina y Daniel, cuyo título de nuestro juego fue "el juego de la vida". ¡Lo que os habéis perdido! Porque inicialmente iba a ser un juego en el que quien ganara, se suicidara, (por una vez mi mentalidad gore no ha sido partícipe de ello *risas*). Al final quedó todo así, os paso las fotos del esquema de éste que hicimos en clase, y una grupal donde estamos todos y luego Bárbara y compañía ahí al fondo chupando esa esquina de la cámara (es broma eh, no os lo toméis a mal).




Con esto... ¿Qué más decir? Es cierto que no he estado de acuerdo con esta "forma" de evaluar a otros, y creo que jamás lo estaré al menos cuando se trata entre alumnos, mas es algo que no nos ha quedado más remedio que hacer y por último sólo me queda expresarme en este blog mediante un texto, o mediante una misma palabra:


No hay comentarios:
Publicar un comentario