27 de septiembre: Era una cálida mañana en la antigua Grecia, en un mercado griego o ágora... vale vale, dejo las referencias a The Big Bang Theory y ahora me pongo seria.
Ese día comenzó con una frase, la cual me tocó a mí decir tal y como os anticipe la semana pasada. Ésta fue... -redoble de tambores- "No podrás sonreír al final si no lo has hecho durante el resto del camino".Es personalmente una frase que leí en mi videojuego favorito y me hizo pensar tanto en su día que actualmente sigo usando ésta cada día cuando me encuentro mal, cuando estoy triste y lo que menos quiero es vivir, como una forma de hablar quiero decir. ¿Por qué? Porque no merece estar deprimiéndose constantemente y menos perder el poco tiempo que tenemos literalmente para el trabajo: Menos de mes y medio para hacer un libro entero de color; éste sería básicamente la frase resumen de aquel día.
Yo intentaré adaptarlo a mi manera, porque todo lo que explicó lo cierto es que desbarató varias de mis ideas planeadas: Un libro de color siguiendo los patrones de esta imagen del blog de Tomás García Arsencio:

Todos ellos forman menos de 72 colores, que es el mínimo requerido para las páginas: esto se debe a que de esta imagen nosotros duplicaremos los colores primarios y secundarios: Los rojos-amarillos-azules, con dos colores de su gama cada uno (ejemplo: rojo carmín-rojo cadmio), y de los secundarios se mostrarán los "ideales" (el color más "bonito" y apropiado según la cercanía de sus colores primarios, como por ejemplo el rojo cadmio y el amarillo cadmio haciendo un buen naranja), mientras que los que no se hacen con los colores cercanos serían las mezclas "malas", no malas como tal, ya que no existen colores malos de por sí. ¿Os imagináis que de repente el negro se pusiera una capa y dominase el mundo? ¿Sería un color malo? Pues no,porque el negro no es un color, ¡je!
Tras dicha explicación seguimos con el ejercicio de las revistas y sus gamas, esta vez, tocó el amarillo, cuyo ejercicio os presentaré en la entrada siguiente con sus demás compañeros, el de la gama de rojos y azules. Por último, al menos por este día, os dejo con su libro respectivo: "Cromofobia" por David Batchelor. No, no trata del miedo a los cromos coleccionables (aunque con lo que cuestan últimamente sería pausible), sino del miedo al color.
¿Y aquí acaba todo? ¡No! Os tocará sufrir un poco más porque ahora viene otro día:
29 de septiembre: se estrenó un contenido descargable de mi querido juego... El cual no pude tocar como buena universitaria esclavizada a trabajos ¡Wiii! No, mejor Ds. Dejando bromas aparte. sigamos con lo de verdad.
Ese día sólo hicimos algo realmente los primeros 30 minutos, donde hicimos un examen algo raro.
Mª Jesús nos dijo que cogiéramos una hoja y que antes de que ella dijera las preguntas, nosotros teníamos que tumbar la cabeza, y tras responder 5 preguntas rápidas, hacer lo mismo tumbando el otro lado de ésta. Parecía graciosa la manera en la que yo "tumbé" mi cabeza la segunda vez, ya que no sé si por alguna mala posición o si después de tanta broma diciendo que la tengo, de verdad me dio tortículis, el cuello me dolía a rabiar y apenas podía tumbarlo de un lado, por lo que más bien apoyé mi cabeza al hombro. Me puse muy nerviosa, y más por un pequeño detalle que creía que había sido una trampa: "pregunta nº 9...." ¿eh? ¡Pero si estábamos en la 8! "No, es que has puesto dos seises".
Cómo no, ¡No hay día a lo Alba sin que me ocurran una de mis excentricidades!
Tras el examen, seguimos esta vez con nuestra gamita de azules.

El libro del día fue "Wabi-Sabi para artistas diseñadores poetas y filósofos" de Leonard Korem. La frase del día esta vez la ha dicho sensei Alex :
"No existe mejor forma de corromper una juventud que amaestrarla en tener menos estima a aquellos que opinan diferente".
Atte: Alba MP
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